Se acerca el verano, y con ello, los días de playa, de piscina y de disfrutar de la mejor compañía en estas fechas tan calurosas en las que muchos aprovechan para tomar el sol y broncearse. Sabemos lo importante que es protegernos de los rayos UVA y UVB, así como de la radiación infrarroja (IR) y la luz visible (HEV), pero, ¿elegimos el protector solar facial adecuado?


Estos son los factores que deberás tener en cuenta a la hora de tu protector solar facial:

  1. Elegir una protección solar muy alta

El SPF nos indica el tiempo de protección frente a la radiación UVB antes de que la piel se enrojezca.

La piel del rostro es más fina y está más expuesta a la radiación solar. Por ello, debemos asegurarnos de elegir la máxima protección.

  • Protección baja: SPF 6-14
  • Protección media: SPF 15-29
  • Protección alta: SPF 30-49
  • Protección muy alta: SPF 50+

2. Busca el icono de protección UVA

El icono UVA dentro del círculo, nos indica la protección frente a la radiación UVA, la principal responsable del envejecimiento prematuro. Este icono debe estar presente para cumplir con la regulación Europea.

Además, el índice UVA debe ser como mínimo >1/3 del índice UVB.

3. Opta por protectores de amplio espectro

Si bien la regulación Europea no exige protección frente a la radiación infrarroja (IR) y la luz visible (HEV), te recomendamos elegir un protector solar de amplio espectro.

Además de los rayos UVB y UVA, te protegerá también frente a la radiación IR y HEV, que representan un 90% del espectro solar y tienen causas visibles en piel.

4. Busca la indicación de resistencia al agua

La resistencia al agua y al sudor es especialmente importante si vas a la playa o practicas deporte al aire libre.

Significa que el protector permanece en la piel por más tiempo cuando está mojada. Si te bañas en la piscina o en el mar, tu piel quedará protegida durante y tras la inmersión.

5. Elige el protector más adecuado para tu tipo de piel

Elegir una textura y activos específicos según tu tipo de piel es muy importante para conseguir una correcta protección. Además, te sentirás más cómodo/a si se adapta a las necesidades de tu piel.

Un fotoprotector inadecuado puede incentivar una aplicación insuficiente por pérdida de adherencia.

6. Utiliza productos dermatológicamente testados

Esta indicación implica que el producto ha sido probado en pacientes o voluntarios bajo la supervisión de un/a dermatólogo/a, para evaluar su eficacia o la tolerancia cutánea.

En el caso de productos para el contorno de ojos, asegúrate de que sean oftalmológicamente testados.

La gama de fotoprotectores mesoprotech® nos protege contra los efectos nocivos producidos por las radiaciones UVB y UVA, la radiación infrarroja (IR) y la luz visible (HEV). Cuenta con fórmulas que se adaptan a las necesidades de cada tipo de piel, además de contar con activos antiedad.

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