Conoce los tipos de acné, sus causas y tratamientos. Identifica tu caso y mejora tu piel con soluciones efectivas y recomendadas por expertos.

tipos de acné

El acné es una afección frecuente de la piel que ocurre cuando los folículos pilosos debajo de esta se obstruyen. La grasa y las células muertas de la piel tapan los poros y puede haber brotes de lesiones (granos o espinillas). La mayoría de las veces, los brotes ocurren en la cara, pero también pueden presentarse en otras zonas del cuerpo, siendo las más comunes la espalda, el pecho y los hombros.¹

Entender qué tipo de acné tienes es el primer paso para combatirlo eficazmente. No todos los granos son iguales, y un tratamiento que funciona para una persona puede no ser el adecuado para otra. A lo largo de este artículo, desglosaremos los distintos tipos de acné según su causa, forma y localización, y te ofreceremos recomendaciones adaptadas a cada uno. Para un cuidado integral, te invitamos a descubrir los tratamientos para las pieles con tendencia acnéica de mesoestetic®.

¿Por qué aparece el acné?

Las causas principales incluyen:

  • Producción excesiva de sebo, influenciada por las hormonas.
  • Obstrucción de los folículos pilosos por células muertas.
  • Proliferación de la bacteria Cutibacterium acnes.
  • Inflamación causada por la respuesta inmunitaria.

Otros factores relevantes:

  • Cambios hormonales (menstruación, embarazo, anticonceptivos).
  • Genética.
  • Estrés.
  • Dieta (lácteos, alimentos con alto índice glucémico).
  • Cosméticos que obstruyen los poros.

También influye el microbioma cutáneo y factores ambientales como la humedad o contaminación.

Clasificación de los tipos más comunes de acné

Acne vulgaris

El acne vulgaris es como se conoce a la forma más común de acné y se caracteriza por la presencia de comedones (puntos negros y puntos blancos), pápulas (pequeñas protuberancias rojas), pústulas (granos con pus) y, en casos más graves, nódulos y quistes. Suele aparecer en la cara, el cuello, el pecho y la espalda.

La severidad del acne vulgaris puede variar ampliamente, desde casos leves con solo algunos comedones y pápulas, hasta casos severos con numerosos nódulos y quistes. El tratamiento también varía según la severidad, y puede incluir tratamientos tópicos, orales o una combinación de ambos. Es fundamental consultar a un dermatólogo para determinar el mejor enfoque terapéutico, teniendo en cuenta las características individuales de cada paciente y la extensión de las lesiones.

Acné comedogénico o comedoniano

El acné comedogenico es un subtipo de acné que se caracteriza por la predominancia de comedones, es decir, puntos negros (comedones abiertos) y puntos blancos (comedones cerrados). Se produce por la obstrucción de los folículos pilosos con sebo y células muertas de la piel.

Este tipo de acné a menudo responde bien a tratamientos tópicos que contienen ingredientes como ácido salicílico o retinoides, que ayudan a exfoliar la piel y prevenir la obstrucción de los poros. La limpieza regular con productos suaves también es importante para eliminar el exceso de sebo y las células muertas. Es importante evitar productos comedogénicos en el cuidado de la piel y el maquillaje, ya que pueden empeorar la condición.

Acné inflamatorio

El acné inflamatorio es un subtipo de acné que se manifiesta con pápulas y pústulas, que son lesiones inflamadas y enrojecidas. La inflamación es causada por la proliferación de bacterias en los folículos obstruidos.

El tratamiento del acné inflamatorio a menudo implica el uso de antibióticos tópicos u orales, bajo prescripción médica, para reducir la proliferación bacteriana y la inflamación. Los retinoides tópicos también pueden ser útiles para reducir la formación de comedones y mejorar la renovación celular. En casos más severos, se pueden considerar tratamientos con isotretinoína oral. Es importante destacar que el uso prolongado de antibióticos puede generar resistencia bacteriana, por lo que es fundamental seguir las indicaciones del dermatólogo y considerar alternativas como los tratamientos con luz o láser.

Acné nodular y acné quístico

El acné nodular se caracteriza por la presencia de nódulos, que son lesiones grandes, duras y dolorosas que se forman debajo de la piel. El acné quístico es una de las formas más graves, junto con el acné conglobata, y se caracteriza por la presencia de quistes, que son lesiones llenas de pus que pueden dejar cicatrices permanentes. Ambos tipos de acné suelen requerir tratamiento médico.

El acné noduloquístico requiere un tratamiento agresivo y generalmente implica el uso de isotretinoína oral, un medicamento que reduce la producción de sebo, disminuye la inflamación y previene la formación de nuevos comedones. Debido a los posibles efectos secundarios de la isotretinoína, es fundamental que el tratamiento sea supervisado de cerca por un dermatólogo. Otros tratamientos que pueden utilizarse en combinación con la isotretinoína incluyen inyecciones de corticosteroides en las lesiones para reducir la inflamación y la terapia con láser para mejorar las cicatrices. Es fundamental buscar atención médica especializada para tratar este tipo.

Acné conglobata

El acné conglobata es una forma muy severa de acné que se caracteriza por la presencia de múltiples nódulos y quistes interconectados, que pueden formar úlceras y cicatrices. El acné queloideo de la nuca es una variedad rara de acné conglobata que se localiza en la nuca y el cuero cabelludo, formando lesiones queloides.

El acné conglobata es una condición debilitante que requiere un enfoque multidisciplinario que puede incluir isotretinoína oral, antibióticos, corticosteroides y cirugía. El acné queloideo de la nuca, debido a su localización y tendencia a formar queloides, puede ser particularmente difícil de tratar y puede requerir la combinación de tratamientos médicos y quirúrgicos. Es fundamental buscar atención médica especializada para tratar estas formas severas de acné y minimizar el riesgo de complicaciones y cicatrices permanentes.²

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¿Cuál es el tratamiento más adecuado para tu tipo de acné?

Dependerá del tipo y gravedad del acné, así como de tu tipo de piel. Algunas opciones generales:

Tratamientos tópicos:

  • Retinoides: destapan poros y reducen la inflamación
  • Peróxido de benzoilo: elimina bacterias.
  • Ácido salicílico: exfolia la piel.
  • Antibióticos tópicos: combaten infecciones.

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Gel renovador para pieles mixtas, grasas y/o con tendencia acneica. Afina el poro, purifica y retexturiza la piel. Gel con ácido salicílico y ácido glicólico.

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corrector de imperfecciones

Gel de uso local para corregir las imperfecciones puntuales.

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gel-crema de noche para el acné

Gel crema de noche para piel grasa con imperfecciones acneicas. Desobstruye el poro y reduce el exceso de sebo.

Tratamientos orales:

  • Antibióticos: para acné moderado o severo.
  • Anticonceptivos hormonales: en mujeres con acné hormonal.
  • Isotretinoína: para casos severos resistentes.

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complemento alimenticio para acné

Complemento alimenticio para pieles con tendencia acneica que ayuda a prevenir la reaparición de imperfecciones.

Procedimientos dermatológicos:

  • Peelings químicos.
  • Extracción profesional de comedones.
  • Terapias con luz o láser.

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tratamiento profesional para el acné

Método profesional de aplicación en consulta para el tratamiento intensivo de las pieles con imperfecciones acneicas.

Es fundamental consultar a un dermatólogo o profesional clínico para recibir un diagnóstico preciso y un tratamiento adaptado a tu tipo de piel y acné. Además, se recomienda cuidar la alimentación, practicar ejercicio regularmente, reducir el estrés y seguir una rutina de limpieza facial con productos no comedogénicos. Si deseas un acompañamiento personalizado, en centros especializados puedes recibir asesoramiento profesional y acceder a tratamientos mesoestetic® diseñados específicamente para las necesidades de tu piel. ³

Consulta a un profesional si:

  • Tu acné es severo (nódulos, quistes, conglobata).
  • No mejora con productos de venta libre.
  • Está causando cicatrices.
  • Afecta tu autoestima o bienestar.
  • Sospechas que está relacionado con medicamentos o cosméticos.


Comprender los distintos tipos de acné es fundamental para elegir el tratamiento más eficaz. Con paciencia y el enfoque adecuado, puedes lograr una piel más clara y saludable.


Referencias científicas

¹ https://www.niams.nih.gov/es/informacion-de-salud/acne

² https://www.aad.org/public/diseases/acne/causes

³ https://www.healthline.com/health/skin/acne

Pilar Durango

Bióloga especializada en dermocosmética

Especializada en el desarrollo de soluciones home care y protocolos complementarios en el ámbito médico-estético, con base científica en biología y formación en marketing farmacéutico.