Si eres un/a apasionado/a del skincare, seguro que ya habrás escuchado algo acerca de la tendencia glass skin: te contamos en qué consiste y las claves para lograr ese efecto de piel “de cristal”.


glass skin

¡La tendencia glass skin está por todas partes! Si estás al día de las últimas tendencias en beauty y skincare en redes sociales, seguro que te es familiar. El concepto proviene de una moda viral k-beauty (belleza coreana) y consiste en una rutina concreta para obtener una piel fresca, luminosa y libre de imperfecciones, casi como si fuera de cristal.

Seguro que te estarás preguntando cómo se consigue y con qué productos…

Lograr una piel “perfecta” no siempre es fácil y entran en juego muchos factores como la genética, la alimentación, el estrés, la medicación o el factor hormonal. Lo que es seguro es que seguir una rutina adecuada de cuidado de la piel te ayudará a mejorar su textura, calidad y tono.

Descubre la rutina glass skin en 3 pasos

paso 1: doble limpieza

El primer paso de la rutina (y probablemente el más importante) es la doble limpieza: limpia tu piel no una sino dos veces seguidas. Primero, elimina las impurezas del rostro con un limpiador a base de aceite como hydracream fusion que te ayudará a disolver la suciedad y el sebo. Para la segunda limpieza, utiliza un limpiador específico para tu tipo de piel. Si no sabes cuál usar, te recomendamos brightening foam que es apto para todo tipo de pieles y te ayudará a refinar la textura y potenciar la luminosidad gracias al ácido láctico y al ácido glicólico. 

Recuerda realizarte esta doble limpieza mañana y noche. ¡Los resultados no tardarán en hacerse visibles!

paso 2: exfoliación

Exfoliar la piel es una etapa esencial para eliminar las células muertas y mejorar la capacidad de penetración de los productos que se aplican a continuación. Existen principalmente dos tipos de exfoliantes: los químicos y los físicos. Los químicos son aquellos que se componen de ácidos y que actúan por sí solos, mientras que los físicos contienen micropartículas y es necesario realizar un masaje suave para que realicen su función.

En este caso, optaremos por un exfoliante químico apto para todo tipo de pieles: el tratamiento micro-exfoliante ultimate micropeel te ayudará a renovar la piel, refinar la textura y potenciar su luminosidad. Aplícalo en la piel limpia y seca con la ayuda de un algodón y déjalo actuar entre 2 y 3 minutos antes de aclararlo con agua.

Exfolia tu piel al menos dos veces por semana y verás resultados en poco tiempo.

paso 3: hidratación

Todas las pieles necesitan hidratación, ¡incluso las grasas! La hidratación es el último paso de la rutina glass skin y es la clave para que tu piel tenga un aspecto jugoso y saludable.

Aplica el tónico a base de agua de rosas y pantenol hydratonic mist que suaviza la piel y potencia el equilibrio de la microbiota cutánea. Pulverízalo a 15-20 centímetros del rostro y deja que la piel lo absorba.

El ácido hialurónico no tiene rival. ¿Sabías que es una molécula que puede retener hasta 1000 veces su peso en agua? Hidrata tu piel a diario con el concentrado de ácido hialurónico ha densimatrix. Aplícalo sobre la piel limpia y seca y deja que se absorba. ¡Notarás la piel más jugosa al instante!

Con esta rutina sencilla en 3 pasos lograrás una piel suave, hidratada y con un aspecto luminoso. Por último, recuerda que tu protección solar de amplio espectro es y siempre será tu mejor aliada contra los signos de la edad: aplícatela todos los días antes de salir de casa.

¿Vas a sumarte a la tendencia glass skin?