En línea con nuestro compromiso con la investigación científica y para impulsar la equidad y la diversidad en la misma, iniciamos una colaboración con AMIT, la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas.


Menos del 30% de los investigadores en todo el mundo son mujeres (OCDE, 2021).

En los últimos años, varios estudios han demostrado que tener más mujeres en la ciencia impulsa el avance científico y tecnológico, aumenta las posibilidades de innovación, ofrece nuevas perspectivas que permiten abordar los desafíos actuales y futuros y genera beneficios económicos significativos.

En España, el 41% del personal investigador son mujeres, pero sólo el 23% participan en la toma de decisiones (Científicas en Cifras 2021, Ministerio de Ciencia e Innovación).

Desde mesoestetic®, en línea con nuestro compromiso con la investigación científica y para impulsar la equidad y la diversidad en la misma, nos hace mucha ilusión anunciar el inicio de la colaboración con AMIT, la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas.

El objetivo de AMIT es eliminar las barreras que impiden la participación plena y efectiva de las mujeres en la ciencia y la tecnología. Trabajan para preparar legislativamente condiciones laborales más adecuadas para las mujeres, para visibilizar su trabajo y fomentan la vocación científica y tecnológica entre las niñas y jóvenes, además de ayudarles a desarrollar su carrera profesional.

Entrevistamos a Maite Paramio, phD, presidenta de AMIT, investigadora y Catedrática de la Universitat Autònoma de Barcelona:

  • ¿Cuáles son actualmente los principales desafíos que las mujeres enfrentan en el ámbito de la investigación y la tecnología?

La ciencia y la tecnología son ámbitos apasionantes, pero también muy exigentes en dedicación. Tanto en Europa como en España los datos siguen indicando que, aunque en casi todas las disciplinas científicas (excepto algunas ingenierías, matemáticas y física) empiezan la carrera científica más mujeres que hombres, solo alrededor del 20% llegan a los altos cargos de responsabilidad científica (Científicas en Cifras, 2023; She Figures, 2023).

El momento en el cual las mujeres dejan la ciencia es alrededor de los 35 años (máxima productividad científica) debido, entre otras cosas, a la exigencia de elección entre su profesión y su vida familiar. Desde AMIT proponemos ayudas específicas en estos momentos para que puedan compaginar ambas situaciones.

Maite Paramio, phD, presidenta de AMIT, investigadora y Catedrática de la Universitat Autònoma de Barcelona

  • ¿Por qué es importante visibilizar el trabajo de las mujeres en estos campos?

En primer lugar, por justicia social. Un reciente estudio demuestra cómo las mujeres científicas son citadas con menos frecuencia en las revistas, y son menos invitadas en conferencias internacionales (Anil Oza, Nature Briefings, diciembre 2023).

Socialmente reconocer y visibilizar el trabajo de las mujeres es además importante porque crea modelos para las niñas, y ayuda a que más mujeres se incorporen en carreras profesionales. Las niñas no estudian algo que desconocen.

La ciencia es una actividad laboral minoritaria y a la vez es el trabajo que tiene por objetivo formar nuevos conocimientos que nos ayuden a resolver problemas para mejorar socialmente. Las sociedades desarrolladas y justas necesitarán más ciencia y más mujeres trabajando en ella.

  • Cuéntanos más sobre los estereotipos de género en estos campos entre las más jóvenes.

Hay un estudio muy interesante que demuestra que a los 6 años los niños se consideran más inteligentes (“brilliance”) que las niñas y las niñas más encantadoras (“nicenees”) que los niños (SCIENCE, 2017, Vol 355, Issue 6323, pp. 389-391 de Lin Bian y col.). A esta temprana edad ya se han imbuido de roles diferentes para niños y niñas.

Y esto irá creciendo si la sociedad no pone límites. Sociedades exageradas con estos roles son, por ejemplo, la sociedad de Afganistán y, menos limitadas a estos roles, las sociedades escandinavas. Esto nos indica que la igualdad de las mujeres produce sociedades más igualitarias y desarrolladas, y en sociedades muy primitivas es donde se tiene a las mujeres limitadas.

Desde AMIT, promovemos la visibilidad del trabajo de las mujeres científicas en la historia a través del programa NoMoreMatildas y en la actualidad (“Las científicas responden” en la sección de El País), fomentamos la profesión científica entre las niñas con las iniciativas “Una Ingeniera en cada Cole” y “Una Científica en cada cole” y diseñamos programas de mentoring para jóvenes científicas, entre otros proyectos.

  • ¿Cuáles son las metas futuras de AMIT?

Durante los 20 años de AMIT, hemos visto como se han formado un gran número de asociaciones de mujeres profesionales, todas con los mismos objetivos de igualdad laboral.

También, los organismos públicos de investigación se han concienciado del problema del abandono de las mujeres que empezaron su carrera científica, problema de injusticia para ellas, pero también un problema de despilfarro económico e intelectual al haber invertido en formar a personas que finalmente no han podido desarrollar su carrera profesional totalmente.

Como asociación, estamos centradas en comprobar que todas las buenas intenciones políticas y sociales que se observan en los discursos en Europa se hagan realidad, y se compruebe el cambio realmente en la vida de las mujeres.

  • Y ya para terminar, ¿ves oportunidades específicas para mejorar la representación de las mujeres en la ciencia y la tecnología?

Personalmente soy optimista. Creo que la sociedad está más sensibilizada con que necesitamos más ciencia para resolver problemas y que necesitamos más mujeres para que esa ciencia sea más efectiva. Las empresas también ya tienen datos objetivos que demuestran que más mujeres en órganos de dirección hace que sean más productivas (Instituto Peterson para la Economía Internacional y el Centro de Estudios Ey. McKinsey & Company, 2020. Frederickson et al., 2018., entre otros).

Y sobre todo creo que cada vez hay más mujeres convencidas de su propio valor para exigir que sean tratadas igual que los hombres.

Sabías que…

  • En España, sólo el 5,2% de niñas se imaginan trabajando como científicas, vs el 12% de los niños (OCDE, 2021).
  • A partir de los 6 años las niñas se creen menos brillantes que sus compañeros (Science, 2017. Gender stereotypes about intellectual ability emerge early and influence children’s interests).
  • En España, en 2009 había una media de 7,5% apariciones de mujeres en las asignaturas de la educación obligatoria, vs un 92,5% de hombres. En 2022, esta cifra subió hasta el 10% en 1º de la ESO, pero bajó al 7% en 4º (Universitat de València. 2009. La presencia de las mujeres en la ESO. Ministerio de Ciencia e Innovación).
  • En Europa, sólo el 34% de mujeres decide matricularse en carreras STEM (UNESCO, 2021. To be smart, the digital revolution will need to be inclusive).
  • En España, El 49,3% de los científicos e ingenieros en España son mujeres (Eurostat, 2021). El 70% de ellas se especializa en medicina, enfermería o farmacia (UNESCO, 2021).